Comienza explicando que quienes leen
velozmente han encontrado en internet la pista de deslizamiento
ideal. Desde la antigüedad hasta hoy hubo dos tipos diferentes de
lectura:
- La primera es la lectura intensa, que fue en la época donde no había miles de libros a disposición de los lectores, los libros eran caros y escasos salvo para los monjes y nobles que se inclinaban por la cultura. Esos contados volúmenes, entre ellos la biblia, se leían repetidamente hasta conocerlo casi de memoria, por eso decían que quemaban las hojas de los libros con los ojos, de tanto leer y leer lo mismo.
- Con la difusión de maquinas de impresión ligeras y el papel más barato, nació la lectura extensiva, que saltaba de un libro a otro y recorre rápidamente las páginas impresas. La novela fue el género de estos lectores cada vez más veloces.
Los monasterios y las cortes feudales
fueron los espacios de lectura intensa; Las casas burgueses y
crecientemente, las populares, los de la lectura extensiva.
Se amplió el público democráticamente
y los ojos de ellos. Actualmente hablamos desde navegación, pero no
es tan apropiada como la palabra inglesa surf, que se usa para la
acción de deslizarse sobre las olas y que también significa espuma.
Este ejemplo nos demuestra que la acción de leer cambio totalmente y
que ya no se toman el tiempo para leer como lo hacían antes como
dice el texto si el surfista navegara lento caería de su tabla.
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